Plan de 90 días para introducir inteligencia artificial en una correduría sin paralizar la operativa diaria
by Enrique Sobrino, Consultor IA para corredurías

La mayoría de proyectos de IA en corredurías mueren en el mismo punto: en una reunión a los seis meses, alguien pregunta qué se ha entregado y la respuesta honesta es "estamos en ello". El problema rara vez es de tecnología. Suele ser de planteamiento: se intentó montar algo demasiado grande, sin descomponer fases, sin métricas claras y sin contar con que la operativa no se puede parar mientras se monta.
Este artículo propone un plan de noventa días pensado para corredurías reales: pequeñas o medianas, con equipo ocupado, software de gestión heredado y direcciones que no quieren contratar a un CTO ni embarcarse en aventuras. El objetivo de esos 90 días no es "implantar la IA"; es entregar dos resultados visibles y dejar la organización preparada para escalar lo que funcione.
Principios que guían el plan
Antes de entrar en semanas concretas, conviene fijar cuatro principios. Sin ellos cualquier plan se desmorona en la primera reunión:
- Operativa primero. Nada que ponga en riesgo la atención al cliente o las renovaciones se hace sin red. La IA se introduce sobre la operativa, no en lugar de ella.
- Pilotos acotados. En 90 días no se transforma una correduría. Se transforman dos procesos. Eso es suficiente para arrancar el aprendizaje organizativo.
- Métricas desde el día uno. Si no se mide al inicio, no se podrá decir si funcionó. Las métricas tienen que ser concretas: minutos por tarea, leads capturados, tasa de respuesta, tiempo medio de renovación.
- Gobierno mínimo viable. No hace falta un comité de IA con diez asistentes. Hace falta una persona responsable, una política de uso de una página y una revisión semanal de quince minutos.
Con estos cuatro principios, un plan de 90 días bien ejecutado es realista en una correduría de cinco a treinta personas.
Mes 1: diagnóstico, gobierno y selección de pilotos
Las primeras cuatro semanas no son para "implantar IA". Son para entender dónde tiene sentido y para dejar puesta la mínima estructura que evita que el proyecto descarrile.
Semana 1 — Diagnóstico rápido
- Entrevistas cortas con todos los roles. Comerciales, back office, dirección, persona de siniestros. 30 minutos cada una. Pregunta única: "¿qué tarea repetitiva, no aporta valor al cliente y te quita más tiempo del que crees justo?".
- Mapa de procesos. Una hoja por proceso clave: nuevo cliente, renovación, siniestro, gestión documental. No hace falta perfección; hace falta una vista común.
- Inventario de herramientas y datos. Qué software se usa hoy, qué información vive en cada sitio, qué se hace en Excel.
Semana 2 — Gobierno y política mínima
- Designación de responsable interno. Una persona de la dirección o mando intermedio asume el papel de "lead de IA". No tiene que saber programar; tiene que tener criterio y autoridad para decidir.
- Política de uso de IA en una página. Qué herramientas autorizadas, qué tipos de datos se pueden usar con cada una, qué prohibiciones explícitas (subir documentos con datos personales a herramientas no aprobadas, por ejemplo). Esta página firmada por dirección evita problemas serios más adelante.
- Comunicación al equipo. Una sola reunión de 30 minutos: qué se va a hacer, por qué, qué se les va a pedir, qué cambia y qué no. Sin esto, la mitad del equipo va a entender que vienen recortes y se cerrará en banda.
Semana 3 — Selección de pilotos
A partir del diagnóstico se eligen dos pilotos. No uno (no genera suficiente aprendizaje) ni cuatro (se dispersa la atención). Dos.
- Piloto interno (productividad). Una tarea concreta que consume horas: por ejemplo, redacción de comunicaciones de renovación, resúmenes de condicionados, extracción de datos de cuestionarios, o respuesta inicial a leads.
- Piloto externo (visibilidad o cliente). Una palanca para captar o retener: por ejemplo, primera tanda de contenidos optimizados para SEO/GEO, asistente de FAQs en la web, o automatización de la primera respuesta a leads.
Cada piloto se define en una ficha de una página: qué problema resuelve, métrica de éxito, plazo, herramientas que se van a usar, riesgos.
Semana 4 — Preparación
- Definir baseline. Cuánto tarda hoy esa tarea, cuántos leads se reciben hoy, cuál es el tiempo medio de respuesta. Si no se mide ahora, no se puede comparar después.
- Decisiones de herramientas. No es momento de inventar tecnología. Se eligen herramientas accesibles y razonablemente seguras (modelos comerciales con cumplimiento adecuado, integraciones estándar) y se descartan opciones gratuitas para datos sensibles.
- Plan de ejecución por semana para los dos pilotos.
Al final del mes 1 no hay todavía nada implantado, pero la organización sabe a qué juega y por qué.
Mes 2: ejecución de los pilotos
Esta es la fase más sensible. Hay que entregar sin romper la operativa.
Semanas 5-6 — Construcción
- Piloto interno. Configuración de la herramienta elegida, creación de los flujos básicos (plantillas de prompts, reglas de uso, integración con correo o Drive según el caso), formación corta al equipo que la va a usar.
- Piloto externo. Si es contenido: definición de los 8-10 primeros temas, redacción asistida con IA y revisión humana. Si es asistente web: configuración de los flujos básicos, conjunto inicial de preguntas frecuentes, redirección clara al equipo humano.
Semanas 7-8 — Uso real con red
- Piloto interno. El equipo usa la herramienta en su día a día, pero con doble revisión durante dos semanas: lo que produce la IA se revisa por una persona antes de salir. Esto evita errores en campo y permite identificar dónde falla.
- Piloto externo. Publicación de los primeros contenidos o activación del asistente. Seguimiento diario de tráfico, leads, interacciones.
Durante todo el mes, la persona responsable mantiene una reunión semanal de 30 minutos con los implicados: qué funcionó, qué no, qué hay que ajustar. Sin esa reunión los pilotos se desinflan.
Mes 3: medir, decidir y dejar la organización lista para escalar
El último mes no es para "seguir implantando". Es para tomar decisiones con datos y para preparar lo que viene después.
Semanas 9-10 — Medición
- Comparar baseline con datos actuales. Tiempo medio por tarea antes vs. ahora. Tráfico antes vs. ahora. Leads antes vs. ahora. Tasa de respuesta. Errores detectados.
- Recoger feedback estructurado del equipo. No anecdótico. ¿Te ahorra tiempo, sí o no? ¿Cuánto? ¿Qué ajustarías? ¿Qué romperías?
- Mirar coste real. Cuánto se ha gastado en herramientas, cuánto en horas internas. Sin esto el ROI no se calcula.
Semanas 11-12 — Decisión y plan a 6-12 meses
Con los datos del mes 3 hay tres decisiones posibles para cada piloto:
- Adoptar. Lo que funciona se integra como parte del proceso normal. Se quita la doble revisión donde ya no aporta. Se documenta. Se forma al resto del equipo.
- Iterar. Funciona en parte. Se acota mejor el alcance, se ajustan flujos y se da otro mes.
- Descartar. No genera suficiente valor. Se cierra y se anota qué se ha aprendido para futuros pilotos.
A partir de ahí se traza un plan a 6-12 meses con dos o tres pilotos nuevos basados en lo aprendido. Nunca más de tres simultáneos en una correduría que no se dedique exclusivamente a esto.
Mini-casos: cómo se vio en la práctica
Correduría con foco en empresa, 18 personas. Pilotos elegidos: extracción automatizada de datos de cuestionarios y contenidos GEO para sectores específicos. Mes 1, mapa y política. Mes 2, herramientas montadas y primer contenido publicado. Mes 3, ahorro medido de 6 horas por persona/semana en back office y 12 leads orgánicos nuevos en el último mes. Decisión: ambos se adoptan.
Correduría pequeña, 6 personas. Pilotos: redacción asistida de comunicaciones recurrentes y asistente web de preguntas frecuentes. Mes 1, formación. Mes 2, uso real con doble revisión. Mes 3, el asistente web se descartó (no había suficiente tráfico para justificarlo) y la redacción asistida se adoptó tras ajustar plantillas. Aprendizaje: priorizar contenidos antes que asistente web cuando no hay tráfico previo.
Correduría mediana mixta, 30 personas. Decidieron que el primer piloto fuera puramente interno y muy acotado: resúmenes de condicionados largos. En 90 días pasaron de 25 minutos a 7 minutos de media por condicionado revisado. Eso liberó tiempo del equipo de empresa para preparar mejor los expedientes que envían a las compañías.
Cómo empezar: lo mínimo para arrancar el plan la semana que viene
Si esta secuencia te ha encajado, lo único necesario para empezar de verdad la semana próxima es:
- Bloquear dos horas en el calendario para hacer las primeras entrevistas internas.
- Decidir quién es la persona responsable del proyecto en tu correduría.
- Identificar dos candidatos a piloto preliminares (no definitivos), uno interno y uno externo.
- Marcar tres fechas en el calendario: revisión a los 30, 60 y 90 días.
Eso es todo lo que hace falta para empezar. El resto se construye sobre la marcha, con la disciplina de no saltarse la medición y la honestidad de cerrar lo que no funciona.
Cierre
Un plan de 90 días en una correduría no transforma la organización. Lo que sí hace es dejarla con dos cosas que no tenía: resultados medibles y un músculo organizativo para iterar con IA sin parar la operativa. A partir de ahí, los siguientes 90 y los siguientes ya se construyen mucho más rápido, porque el equipo ya entiende cómo se hace, qué se mide y qué pinta tiene el éxito.
La diferencia entre las corredurías que en dos años habrán incorporado la IA con normalidad y las que seguirán hablando de "lo que tenemos que hacer" rara vez es presupuesto. Es haber empezado, con orden, en algún momento concreto. El primer trimestre suele ser ese momento.
Si quieres concretar este plan en tu propia correduría —qué dos pilotos tendrían sentido, qué métricas y qué herramientas— suele bastar una primera sesión de trabajo de un par de horas con dirección y mando intermedio para salir con el calendario completo y los primeros pasos asignados.